En una manifestación simbólica, familiares, amigos y activistas de derechos humanos se reunieron frente al Ministerio de Servicios Penitenciarios para denunciar las condiciones inhumanas de reclusión que persisten en el país
Familiares de presos políticos se concentran en el Ministerio de Servicio Penitenciario para visibilizar las condiciones de reclusión en Venezuela

Las condiciones inhumanas de reclusión persisten en Venezuela, según lo documenta el Comité de Familiares y Amigos por la Libertad de los Presos Políticos (Clippve). Esto llevó a los familiares a concentrarse en el Ministerio de Servicio Penitenciario este jueves 19 de marzo.
Con carteles, banderas y rostros cubiertos —simulando la tortura que viven los reclusos y sus familiares— los manifestantes se plantaron frente a la institución, ubicada en El Rosal, municipio Chacao. Exigieron la libertad de sus seres queridos y denunciaron las condiciones en que se encuentran: afirmaron que carecen de hidratación y alimentación, y que permanecen las 24 horas del día junto a una letrina.
La manifestación, convocada por el Clippve, se enmarca en las exigencias de aplicación de la Ley de Amnistía, la cual excluye a un número importante de presos políticos, y en la poca celeridad que existe al respecto. Además, el comité afirma que hay poca voluntad política para cambiar las condiciones carcelarias de los presos políticos.

Margareth Baduel, activista de derechos humanos y hermana del preso político Josnar Baduel, detalló el motivo de la protesta simbólica. Baduel ofreció declaraciones con la capucha puesta, evidenciando que así ingresan los familiares al Rodeo I, en el estado Miranda, al momento de visitar a sus seres queridos.
“Nos encontramos aquí haciendo una simulación de lo que vivimos cuando entramos a la visita en este lugar. Caminamos, aproximadamente, 180 pasos para llegar a verlos, cuando ni siquiera podemos tener contacto físico”, afirmó.
La activista mencionó que los reclusos también viven la misma situación, con la diferencia de que los trasladan no solo encapuchados, sino también esposados y agachados. Señaló que los uniformes de los reclusos están diferenciados por colores: “Los de color amarillo son aquellos que están sentenciados, y los de color azul, los que están en proceso”, dijo.

Baduel sentenció: “Todos nuestros familiares son inocentes, todos esos expedientes están viciados, y nosotros estamos exigiendo la libertad plena para todos. Reiteramos que es una decisión política tenerlos allí. Cada día que pasa sus organismos se desgastan, y no queremos vivir más muertes bajo custodia”.
Testimonios de las víctimas
Andreina Baduel, también hermana de Josnar Baduel, declaró que es la tercera vez que los familiares llegan al Ministerio de Servicio Penitenciario a reiterar que “el régimen no tiene la disposición de hacer las cosas distintas. En las diferentes cárceles del país, este ministerio no solo ha sido cómplice de tortura, sino que también las ordena, como en El Rodeo I y el Fuerte Guaicaipuro, donde usan al DGCIM para torturar a presos políticos”.
Afirmó que las denuncias de los familiares no son nuevas para el ministerio, ya que las han presentado en tres ocasiones en el último año y medio. Informó que de forma semanal los familiares acuden a denunciar para que cesen los tratos crueles hacia las personas detenidas por motivos políticos.
A su vez, responsabilizó al ministro de Asuntos Penitenciarios, Julio García Zerpa, de hacer caso omiso a todas las exigencias de los familiares.

Durante el encuentro con la prensa, Alba Rodríguez, ciudadana colombiana, expresó su desesperación al revelar que su esposo permanece detenido junto a otros 17 extranjeros en El Rodeo I.
Solicitó formalmente a la embajada de Colombia y al presidente Gustavo Petro una respuesta sobre su caso. “A los colombianos no nos otorgan visitas y solo nos han permitido dos llamadas en los 18 meses que tiene mi esposo detenido en El Rodeo I”, declaró Rodríguez.
Por su parte, Mayra Morales, hermana de Ricardo Fonseca, detenido en el marco del caso Gedeón, hizo graves denuncias sobre el estado de salud de los reclusos. “Mi familiar se encuentra en un estado de desnutrición, desorientación y pérdida de piezas dentales”, señaló con indignación.
Morales denunció que la última vez que visitó a su hermano observó que tenía marcas de agujas en sus brazos; aunque le preguntó, él no le dijo nada. Esta situación alarmó por completo a todos los familiares de los militares que forman parte de la causa Gedeón.
“¿Qué están haciendo con los Gedeones allá? ¿Qué están haciendo con todos los presos que están en El Fuerte Guaicaipuro? ¿Los están drogando?”, cuestionó Morales.

Los manifestantes exhortaron al gobierno encabezado por Delcy Rodríguez a impartir justicia para que los responsables de las torturas respondan por sus actos.
Al finalizar la manifestación simbólica, Andreína Baduel informó que entregaron un documento en el ministerio que detalla las graves violaciones de derechos humanos que sufren los presos políticos y también consigna casos puntuales de personas con graves patologías de salud. Baduel indicó que seguirán denunciando las condiciones inhumanas de reclusión.

