CARTA ABIERTA DE LAS VĪCTIMAS VENEZOLANAS A LA CASA DE AMÉRICA

Señores directivos de la Casa de América:
Nosotros, madres, familiares, defensores de derechos humanos, trabajadores y víctimas de la represión en Venezuela, nos dirigimos a ustedes con profunda preocupación y desasosiego ante la programación del ciclo de cine titulado “Cine y memoria: la voz del pueblo y la lucha por la soberanía”, previsto del 17 al 24 de marzo en sus instalaciones. Este ciclo, organizado por la Embajada de la República Bolivariana de Venezuela en España, incluye la proyección de películas como “Operación Orión” (2018), “Alí Primera” (2024) y “La batalla de los puentes” (2020), que, a nuestro entender, presentan una visión sesgada de la realidad venezolana.
Desde el inicio del actual gobierno denominado “gobierno chavista”, por autoconsiderarse heredero del proyecto político del presidente Hugo Chávez, Venezuela ha sido testigo de una escalada en la violación de derechos humanos, que no ha distinguido signos ideológicos de ningún tipo. Sea de izquierda o de derecha, el pueblo venezolano ha enfrentado una cruel represión. Diversos informes de organizaciones internacionales han documentado los abusos gubernamentales, detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas, torturas y ejecuciones extrajudiciales cometidas por las fuerzas de seguridad del Estado. Estás condiciones del país también explican por qué más de 400.000 venezolanos se han refugiado en España.
Después de las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024, el gobierno desató un dispositivo de represión masiva en sectores populares y de extrema pobreza, que culminó con la detención arbitraria de aproximadamente 2.400 personas, incluidos niños y adolescentes. Sumadas a las más de 300 detenciones previas a las elecciones, la cifra total de presos políticos alcanzó cerca de 3.000, una cantidad sin precedentes en el país y en el mundo.
Hoy, más de 1.000 presos políticos (incluidos adolescentes) permanecen detenidos en Venezuela, muchos de ellos en condiciones inhumanas de reclusión, sin acceso a agua potable ni alimentos en buen estado. Algunos están aislados e incomunicados, mientras que la gran mayoría carece de atención médica adecuada, con un número significativo en grave riesgo, incluso de perder la vida. En los últimos ocho meses, al menos 4 venezolanos han fallecido bajo custodia del Estado, elevando a 22 el número de presos políticos muertos en las últimas dos décadas. Estas muertes han sido consecuencia de la negativa de las autoridades a atender las solicitudes de madres y familiares, quienes clamaban por atención médica adecuada para los detenidos.
Esta represión también ha afectado a ciudadanos españoles. Actualmente, 11 ciudadanos españoles se encuentran detenidos en Venezuela y la mayoría de ellos en desaparición forzada, sin que sus familiares sepan dónde están ni en qué condiciones físicas y emocionales se encuentran. El gobierno de Venezuela, a través de su Ministerio de Relaciones Exteriores y representantes diplomáticos, se ha negado a ofrecer información a los familiares y al propio gobierno español. Las gestiones diplomáticas realizadas por España para dar con el paradero de sus connacionales y conocer su estado actual han resultado infructuosas, manteniendo la frustración y la angustia entre los familiares sobre lo que puede estar ocurriendo con sus seres queridos, injustamente catalogados de terroristas y mercenarios.
En Venezuela, recientemente se han producido filmes que dan cuenta de esta realidad, plasmando lo ocurrido y la dimensión que tomó la violencia estatal a partir del 28 de julio con las elecciones presidenciales. Documentales como “Todos lo saben”, “De Macedonia, con amor” y “Hasta que vuelvan” evidencian la represión y el sufrimiento de la población venezolana en este período. Además, el cortometraje “#Redención” y “La Verdad” abordan la situación en Venezuela luego de las elecciones del 28 de julio.
Cabe destacar que, antes de las elecciones del 28 de julio, se produjeron filmes que también abordan la voz del pueblo y su lucha por la soberanía, por un país con instituciones decentes y de respeto irrestricto de la constitución. Tal es el caso de cortos como “Diez que son miles”, “Miradas de memoria” y producciones que incluso han recibido reconocimientos internacionales:
- “Simón” (2023): Dirigida por Diego Vicentini, esta película narra la historia de un joven venezolano que, tras ser detenido y torturado por participar en protestas contra el gobierno, busca asilo político en Estados Unidos. La película fue seleccionada para representar a Venezuela y nominada como mejor película iberoamericana en la 38ª edición de los Premios Goya.
- “La prisión de mi padre” (2023): Este documental, dirigido por Iván Simonovis Pertiñez, hijo del comisario Iván Simonovis, narra la vida de su padre, desde su labor en la Policía Técnica Judicial hasta su detención por el gobierno de Hugo Chávez. El filme expone las violaciones de derechos humanos durante su reclusión, incluyendo torturas y condiciones inhumanas. El documental fue galardonado en el Festival Internacional de Cine de Gijón con el Premio del Público en la competición Tierras en Trance.
- “La Tumba” (2015): Dirigido por María Eugenia Morón, este cortometraje refleja las condiciones de tortura blanca en la cárcel homónima del Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN). Basado en los casos de los dirigentes estudiantiles Lorent Saleh, Gabriel Valles y Gerardo Carrero, muestra el uso del aislamiento prolongado y la privación sensorial como métodos de represión. “La Tumba” recibió el primer premio en el Concurso Internacional de Cortometrajes sobre Derechos Humanos The Right Cut, entre otros reconocimientos.
- “El ocaso del socialismo mágico” (2016): Dirigido por el cineasta italiano Michele Calabresi, El ocaso del socialismo mágico es un documental que analiza el proceso político en Venezuela durante el gobierno de Hugo Chávez. A través de seis capítulos, aborda el liderazgo, las divisiones dentro de la izquierda, la oposición, la relación de Chávez con los trabajadores y la democracia participativa, mostrando tanto los logros como los errores del chavismo.
Reconocido por su enfoque crítico y profundo, el documental ofrece una visión detallada de los cambios políticos, económicos y sociales ocurridos en el país durante ese período, especialmente para una audiencia europea que pudo haber idealizado este movimiento.
La programación de este ciclo de cine en el contexto actual, que parece omitir estas graves realidades, resulta en un discurso que invisibiliza el sufrimiento de miles de venezolanos y ciudadanos extranjeros afectados. Las madres y familiares de presos políticos, activistas de derechos humanos criminalizados y una clase obrera empobrecida son testigos cotidianos de la casi total suspensión de derechos fundamentales en el país.
Entendemos y valoramos la importancia del arte y el cine como herramientas para la reflexión y el debate. Sin embargo, consideramos que es esencial que estas actividades culturales, promovidas por la Casa de América, reflejen la complejidad y totalidad de la realidad Iberoamericana. Por ello, solicitamos respetuosamente que se reconsidere la realización de este ciclo, organizado por la Embajada de Venezuela en España, en sus espacios, y que el consorcio público elabore una nueva programación que refleje la complejidad y totalidad de la realidad que pretende presentar, abarcando también las violaciones de derechos humanos y la lucha por la verdadera soberanía popular en Venezuela.
Quedamos a disposición para colaborar en la organización de actividades que promuevan una visión más completa y veraz de la situación en nuestro país, con el objetivo de fomentar un diálogo constructivo y una mayor comprensión de la realidad venezolana.
Atentamente,
Comité de Familiares y Amigos por la Libertad de los Presos Políticos (Clippve).
Correo electrónico: clippve@gmail.com
Redes (X, Ig, Tk): @Clippve
15 de marzo de 2025

